GRACIEL MEDIN
EL SUAVE GUSTO DE TUS LABIOS
No puedo olvidar
el suave gusto de tus labios
y el sudor amargo de tu piel.
Aquel caluroso
verano de domingo
en el que fui tuyo
una vez.
Y nos entregamos
al más puro deseo.
Y desgarramos nuestras pieles
en eterno forcejeo.
Y jugamos por un rato
a Julieta y a Romeo,
Encendiendo…
La llama del placer.
POEMA DE AMOR
Y el tiempo pasó, y tomamos caminos distintos: tú te fuiste para allí y yo me fui para allá. Encontramos nuevos amores, nuevas personas, y nos volvimos a enamorar, pero yo jamás podré olvidarme de ti.
Porque fuiste algo importante para mi vida. No, no fuiste cualquier cosa; no fuiste algo que pueda olvidar, porque de tan intenso y bello amor aún mantengo el recuerdo del fruto de la pasión que hubo entre los dos.
Y hoy te recuerdo con tanto amor. Quiero que sepas que me hiciste tan feliz y que, tal vez, tal vez algún día, estoy seguro de que… te volveré a ver.
Te encontraré de nuevo y, con una sonrisa, nos diremos: “Hola, ¿Qué tal? ¿Cómo estás? Ha pasado mucho tiempo, ¿no?”. Ha pasado mucho tiempo, sí, pero yo no te olvidé.